Rincón del Té
martes, 23 de mayo de 2023
Des-encajándose
Me siento tan libre, liberada de parte de mi propio yo.
Ya no me siento rara por no disfrutar un día soleado con unos mates en la playa, sino todo lo contrario. Para mí, la unión perfecta es la playa y la noche. Y eso es maravilloso.
Ya no me parece frustrante no lograr conectarme más allá de mi función en las reuniones sociales, donde la gente a mi alrededor se divierte compartiendo intereses y experiencias.
Casi no puedo creer que en algún momento me he preguntado qué había de mal en mí, más allá de mis desperfectos naturales. Aquellos que no tienen que ver con sentirse diferente, sino ser mejor persona.
Quería vestir una risa fácil, no ser yo. Hasta que me desperté y me di cuenta de que me gusta ser yo, tal como soy.
De hecho, siempre lo supe, pero me preocupaba ser tan ajena al ambiente al que inevitablemente pertenezco. Me preocupaba no encajar.
Recién hace poco tiempo me he percatado de que quiero seguir disfrutando lo que juzgo interesante. Muchas veces en solitario.
Me gusta vivir y me siento privilegiada por la libertad de llevar la vida como quiero.
Quien me ama me deja libre. Las cadenas, si las hay, me las pongo yo.
Es suficiente que me encaje nada más que en el rompecabezas de mis días. Luego del punto final de la vida, me reduciré a un olor putrefacto, haya vivido o hecho, lo que haya vivido y hecho.
Ese olor que mezcla en primera instancia la idea de basura olvidada por días conteniendo residuo de pescado y otros productos cárnicos sobretodo pollo, al que luego se agrega un toque dulzón de fondo. Como si fuera un olor cerrado, caliente y húmedo. Eso por supuesto, si pienso los olores en términos de forma y temperatura, entre otras cosas. Así huele el punto final.
No quiero olvidar al olor de un cadáver pudriéndose. Me hace pensar en cómo vivo mis días y en el denominador común a todos nosotros.
Y también que puedo estar pudriéndome en vida, si no vivo lo que verdaderamente soy.
¡Un brindis a los perfumes franceses!
domingo, 21 de mayo de 2023
domingo gustable
¿cuál es tu día preferido en la semana?
he estipulado unos minutos para escribir dentro de mi buen domingo... que hoy es y seguirá siendo puro ocio en familia. generalmente no me gustan los domingos. aunque a veces sí. Y hoy, es un domingo tranquilamente ¨gustable¨.
tenemos una forma de despertarnos los domingos. generalmente H se despierta antes, porqué su sentido de productividad no le permite estar en la cama más tiempo. de mi parte, juzgo una herejía despertarme antes de las 09:30, ya que durante toda la semana me levanto ahí por las cinco… y FA es el promedio. ni tan allá, ni tan acá.
generalmente cuando me despierto hago el silbido típico nuestro, y mis hombres vienen a la cama haciendo una fiesta y mucho ruido para que me levante uniéndome a ellos en el preparo del desayuno. pero hoy, he silbado como loca, y nadie aparecía… hasta que me levanté, y salí buscando en nuestros 75mt de piso a esos dos locos y a Zuri Catalina. resulta que se ocultaron bajo al edredón de FA, los tres… y cuando aparecí en la habitación, me agarraton en un susto con un grito absurdo. eso es un buen domingo. cuando lo comenzamos con fiesta. y el próximo domingo, me vengaré a lo grande.
luego preparamos al desayuno. H con el café y los sandwiches de banana, y yo con las tapiocas con mantequilla y queso. desde que me regalaron un par de tapiocas semana pasada, me hice adicta. y nada mejor para acompañar un café recién hecho, que ese bocado de Brasil.
sin embargo, no todo es tan perfecto, y mi tapioca solo sale entera cuando hecha en una sartén pequeña. parece tan simple hacerlo, pero conmigo se desarma… y mira tú, lo estaba logrando por primera vez, inclusive la estaba rellenando ya, cuando la moka dejada por Hector en el fuego alto (herejía número 2 de una mañana de domingo), comenzó a tirar café lejos, con mucha emoción. café caliente.
pensando en una amiga que ha vivido una experiencia desastrosa recientemente quemándose con café, podría haberme pasado lo mismo. pero adivina en qué pensé en ese momento... - se me ha estropeado la tapioca -. eso fue todo lo pensado. cuando la estaba logrando, toma un baño de café.
y por esas casualidades, uno descubre que las tapiocas también se quedan ricas bañadas en café. los desayunos domingueros en familia son lo mejor.
FA hizo sus tareas escolares, y estudió piano. para que tratara de repasar la escala más detenidamente y no como si estuviera en una carrera, simulé que no la conocía, y que quería aprenderla.
él tiene esa cosa de H, que le encanta enseñar, explicar... y muchas veces recurro a eso … y ahí me dio toda una clase, haciéndola con bastante detenimiento, cuidando la posición de los dedos y afines. y yo, simulando dificultad, le pedí que volviera a hacer para que yo ¨memorizara¨ la postura de los dedos… y mira vos, le ha encantado enseñar a mamá. y su estudio de piano se concluyó con mucha tranquilidad. sin que se diera cuenta de que estaba estudiando.
también le tocó la película de domingo. hoy eligió Luca. luego de la misma, ha presentado una pequeña redacción comentando los aspectos positivos y negativos de la misma. eso le hemos pedido pues debe mejorar también en ese tema de escribir con menos apuro y afines. además, practica su sentido crítico.
ahora vamos por una partida de Catan, luego saldremos a comer y a visitar a un amigo que pasó por una internación... y si todo sigue como lo planeado, dormiremos temprano. ¡la semana promete!
y tu domingo, ¿qué tal? ¿te gustan los domingos? ¿cómo sería tu domingo perfecto?
